El juzgado civil y comercial Nº6 de Rosario decretó la quiebra de Bioceres SA, tras el pedido de la propia empresa ante la imposibilidad de afrontar sus compromisos financieros. Según la resolución judicial, el pasivo asciende a 158 millones de dólares y no se registran bienes inmuebles a nombre de la firma.
La crisis se da en medio de una disputa interna entre grupos accionarios encabezados por Federico Trucco y Juan Sartori, quien tomó el control mayoritario e impulsó el cambio de conducción. Más allá de la puja empresarial, el caso expone la fragilidad de ciertos modelos corporativos altamente apalancados y la necesidad de mayor transparencia y controles en compañías vinculadas a sectores estratégicos como el biotecnológico.